Mail: info@adaec.es Telf. +34 607 83 47 92/ 607 53 19 36 / Lunes, miércoles y viernes de 10 a 12h

Localizaciones de la endometriosis

-ENDOMETRIOSIS-

Localizaciones de la endometriosis

La endometriosis pueden aparecer en múltiples localizaciones, siendo su prevalencia mayor en la parte baja del abdomen o la cavidad pélvica y en los órganos contenidos en este área, por lo que podemos hacer una primera clasificación de la misma de la siguiente forma:

Endometriosislocalizada en zona genital

Los implantes se encuentran afectandos los órganos reproductores de la cavidad pélvica, esto inluye: ovarios, ligamentos de sujeción del útero, trompas peritoneo vesical, saco de Douglas, superficie del útero. Este tipo de endometriosis es lo más frecuente, copando un 75% de los casos.

Dentro de esta clasificación, podemos incluir de igual forma la adenomiosis, que son implantes dentro de la musculatura del útero y que desarrollaremos en más profundidad más adelante.

Endometriosis en zona extragenital 

Es cuando los nódulos se encuentran en la cavidad abdominal o sobre órganos externos al aparato reproductor, como los intestinos, los uréteres, la vejiga urinaria , nervios de la zona pélvica, colon,  diafragma, ombligo o los pulmones. Se han dado casos de endometriosis en hígado, bazo, la piel, cerebro o globo ocular, siendo un porcentaje muy pequeño los encontrados en estas localizaciones.

Una forma más severa de este tipo es la endometriosis infiltrativa profunda, donde la endometriosis ya no se limita a la superficie, sino que crece adentrándose en los órganos sobre los que se encuentra localizada, pudiendo llegar a afectar masivamente su función. Los órganos más afectados por esta variante son el colon, la vejiga y los uréteres, así como el tabique rectovaginal , que no es más que el espacio que se encuentra entre la vagina y el recto, y donde resulta sumamente complicado la eliminación de implantes.

De todas formas, volvemos a destacar que a endometriosis, al igual que el cáncer, es capaz de ocupar cualquier órgano y localización en el cuerpo de la mujer, teniendo en cuenta su calidad de tejido benigno, pero no por ello, produce benignidad alguna, ya que termina por asfixiar el órgano afectado, por no hablar del comportamiento hormonal del tejido, inflamándose, desprendiendo y sangrando cada mes.

Se trata de una enfermedad invasiva de componente hormonal, lo que suele hacer difícil su control en estadio avanzados, y donde las lesiones y secuelas que deja a su paso, pueden llegar a ser irreversibles.

Pasamos a detallar los órganos más frecuentemente invadidos:

 

La endometriosis ovárica aparece en aproximadamente el 50% de las pacientes con endometriosis y suele vebir acompañada de dolores que pueden llegar a alcanzar un nivel muy elevado, provocando incluso la pérdida de conocimiento sobre todo cuando se produce la menstruación. Además, suele acompañarse de sangrado abundante o incluso sangrado entre periodos, dolor en el coito, dificultades para quedarse embarazada o llegar a causar infertilidad. 

Los implantes en ovario, puede dar lugar a los llamados endometriomas o quistes de chocolate. Éstos quistes están rellenos de sangre procedente del sangrado menstrual del implante de endometriosis. El tamaño de los quistes puede ir desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros, llegando a alcanzar magnitudes realmente serias si no se controlan.

De igual forma, puede afectar a la fertilidad, por los daños que puede producir en el tejido ovárico, parte por la presión que ejercen sobre ovario como por las adherencias que forman a su alrededor. La endometriosis ovárica suele ser la culpable de la pérdida de los ovarios en un porcentaje elevado, produciendo en muchos casos, una menopausia precoz en la mujer.

Los implantes, provocan la obstrucción de las mismas siendo una de las causas más comunes de infertilidad. Suelen presentar cuadros especialmente dolorosos cuando dar lugar a hidrosalpinx.

La endometriosis interna o adenomiosis es la presencia de tejido endometrial en el miometrio(capa muscular del útero). En ocasiones, este tejido puede causar una masa o tumor dentro del útero, que recibe el nombre de adenomioma.

Tenemos dos tipos:

  • Adenomiosis focal o localizada: con adenomiomas, también denominada adenomiosis de Cullen.
  • Adenomiosis difusa: distribuida en gran parte del miometrio, lo que hace que el útero aumente su tamaño. Es la más frecuente.

En función de la ubicación del tejido endometrial en el miometrio, también distinguimos entre adenomiosis superficial y profundaLa adenomiosis a priori representa un serio problema de implantación como para dificultar la fertilidad, aunque también depende del grado de afectación que tenga el útero y de otros factores.

 

La adenomiosis suele causar los siguientes síntomas:

  • Sangrado menstrual intenso o prolongado
  • Cólicos intensos o dolor pélvico agudo y punzante durante la menstruación (dismenorrea)
  • Calambres menstruales que perduran durante todo el período menstrual y que empeoran a medida que envejeces
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Coágulos sanguíneos que se eliminan durante el período menstrual

Es posible que el útero se agrande. Si bien es posible que no sepas si tienes el útero agrandado, puedes notar que el abdomen inferior parece estar más grande o más sensible. El tratamiento de la adenomiosis es similar al de la endometriosis extragenital, en cuanto a tratamiento hormonal se refiere. Para paliar los síntomas de la adenomiosis, los dispositivos intrauterinos con acción hormonal (como el DIUMirena®) pueden ser muy efectivos. Cuando encontramos focos localizados, pueden ser intervenidos quirurgicamente, cosa que en una adenomiosis difusa es más inviable, ya que supondría la extirpación del órgano en su totalidad en casos extremos y de dolor excesivo.

 

El peritoneo es la membrana que recubre las paredes de la cavidad abdominal (peritoneo parietal) y la mayoría de los órganos (peritoneo visceral). Los implantes de tejido endometrial pueden encontrarse en cualquier parte del peritoneo, aunque lo más común es que lo hagan en  la cavidad pélvica. En el peritoneo parietal se encuentran gran cantidad de nervios por lo que la ocupación en esta zona suele ser muy dolorosa.

Son ligamentos que sujetan el útero. La endometriosis a nivel de los ligamentos puede causar cicatrices y acortamiento de las mismas, lo que altera la posición normal del útero y lo limita dentro de la cavidad pélvica. El porcentaje de pacientes donde se encuentra la endometriosis en los ligamentos varía del 60% para el sacrouterino hasta solo el 5% para el redondo.

Puede localizarse tanto sobre en superficie de los intestinos como dentro en ellos en dando lugar a una endometriosis infiltrativa.Los síntomas son a menudo observados en todo el tracto gastrointestinal. Suelen ser más frecuentes en la parte inferior del colon (conocida como sigmoide) o del recto. Otra área común es la apéndice, seguido por el ciego (el inicio del colon), el íleon (la porción final del intestino delgado) y el colon transverso.

Las mujeres que sufren de endometriosis intestinal por lo general tienen dificultad para comer, ya que sufren pérdida de apetito, dolor de estómago, calambres y náuseas con vómitos poco frecuentes. También presentan hinchazón y gases. A menudo se alterna estreñimiento y diarrea así evacuaciones dolorosas y sangrado rectal. Estos síntomas ocurren más a menudo durante el ciclo menstrual. Sin embargo, en casos leves o superficiales, pueden presentarse pocos o ningún síntoma.

Las mujeres con endometriosis intestinal también pueden sufrir de anemia ferropédica e hipoglucemia, debido a la mala absorción intestinal. La endometriosis intestinal suele afectar al recto (en combinación con una endometriosis del septo rectovaginal) y/o al colon sigmoideo, que es la parte del intestino grueso anterior al recto. Además, se puede ver el apéndice, dando lugar a síntomas que hacen típicos de apendicitis, dando lugar incluso a una peritonitis.

La endometriosis intestinal, cuando se trata de infiltrativa, puede dar lugar a una estenosis intestinal, lo que produce una oclusión y suele implicar un quirófano de urgencia. También es posible una afección a nivel intestino delgado, aunque es menos frecuente que lo anteriomente expuesto.

El tabique rectovaginal es la capa de fascia entre la vagina y la parte inferior del recto. En las mujeres normales el tabique rectovaginal se fusiona con el cuerpo perineal en su extremo inferior. Su longitud varía en función de la paridad (más corto en las nulíparas, más largo en las multíparas).La endometriosis en esta localización siempre es infiltrativa, ya que se adentra en el tejido, pudiendo afectar también al recto o a la parte superior de la vagina. En esta localización la endometriosis puede ser especialmente dolorosa y casi siempre viene acompañada de fuerte dolor durante las relaciones sexuales. Su dificultad quirúrgica es bastante alta.

Una endometriosis en ellos puede dar lugar a serias complicaciones, ya que  si comprime o infiltra a los uréteres y los obstruye, la orina quedara retenida en los riñones dando lugar incluso a la pérdida del riñón afectado. Se presenta en la endometriosis infiltrativa.

Una endometriosis en ellos puede dar lugar a serias complicaciones, ya que  si comprime o infiltra a los uréteres y los obstruye, la orina quedara retenida en los riñones dando lugar incluso a la pérdida del riñón afectado. Se presenta en la endometriosis infiltrativa.

Encontramos endometriosis cicatricial en zonas de cirugías anteriores, umbilical, en ganglios linfáticos, en pulmones, cerebro, piel, incluso hay registrados casos en vesícula biliar y bazo, siendo estas dos ubicaciones tremendamente infrecuentes. La endometriosis se comporta de la misma manera que un cáncer, por lo que no es de extrañar poderla encontrar en cualquier parte del organismo.